Las nubes cubren el mundo como una mortaja.
La lluvia cae sin cesar, día tras día, como una maldición bíblica.
La oscuridad reina sobre un mundo en ruinas, en el que los seres humanos luchan por adaptarse y sobrevivir.
Sólo una persona es capaz de infundir esperanza... Sólo una persona puede devolver la luz a los hombres...
Es el Cazador de Rayos.
EL CAZADOR DE RAYOS es una obra del joven maestro (e inestimable compañero) Kenny Ruiz. Reconozco que antes de Gaijin yo no sabía quién era él, había leído su nombre alguna vez pero desconocía su obra y trayectoria. Sin embargo cuando tuve la oportunidad me hice con este tomo. Cuando me puse a leerlo hice lo que hago siempre, vaciar mi mente de preconceptos y prepararme para meterme en un mundo nuevo, lo que no me esperaba es que me metiese tanto.
Pese a la (aparente) sencilla premisa, "El cazador de rayos" es una historia con múltiples capas y perspectivas: la del héroe abnegado, la del hombre roto, la de la gente resignada, todos viviendo bajo la misma lluvia y cuya única esperanza es un hombre destinado a hacer lo imposible: devolver la luz al mundo.
No quiero contar nada de esta historia, creo que debe ser leida y descubierta por cada uno de forma propia.
Kenny Ruiz demuestra ser un narrador audaz e intuitivo, dinámico e intimista, contando la pluralidad de los personajes de forma magistral, conviertiendo el mito del héroe en su mejor baza y de una forma personal y madura, sin demonizar a ninguno. Es fácil sentirse identificado con alguno de ellos, o con algo de todos.
Siempre que hablo de este cómic lo defino de una manera: "es como si te cogieran con un gancho y te arrastrasen por toda la historia", te hace creer en lo que los personajes creen, te rompe cuando los personajes se rompen y te crece cuando los personajes se crecen. En el fondo lo que te hace es creer, no en una fe o un mito, si no en un concepto: la esperanza. Y lo curioso es que, por ello, se convierte a sí mismo en un mito.
Puedo decir, sin temor a equivocarme, que, a día de hoy, "El cazador de rayos" es mi cómic favorito, y probablemente también mi libro. Como dibujante, saber que con la edad que yo tengo ahora, Kenny estaba trabajando en esta obra, me inspira. Me inspira a superarme y intentar crear algo igual de trascendente y que alguien sienta con lo que yo pueda hacer lo que yo siento ante este cómic.Valga decir que es una lectura totalmente obligada, que no dejará a nadie frío, ni por su argumento ni por su dibujo.
Y pese al vacío existencial que te queda tras leerlo, y tras quitarte las lágrimas de los ojos, siempre cabe pensar que Kenny Ruiz es muy joven y que aún le quedan muchos años para divertirnos y emocionarnos.

Casualmente anoche no podia dormir y me dió por releer esta obra maestra... Como bien dices tanto el dibujo como la misma historia no te dejan indiferente en absoluto y nos demuestra que los de fuera tienen mucho que aprender de los artistas españoles.
ResponderEliminarA ver con que nos sorprende Kenny para intentar superar el Cazador de Rayos.
Kenny Ruiz cambió mi forma de ver las cosas, y aunque sea un pipiolo de 18 años, me inspira tambien a hacer un cómic así, algo tan brutal...y cuento con algun día conseguirlo...
ResponderEliminarFue con este cómic con el que Kenny Ruiz se convirtió en uno de mis mas grandes modelos a seguir, y creo que tengo buen ojo para ello^^.
Gran trilogía, volveré a echarle una ojeada ahora mismo*_*